Unas medidas orientativas ayudan a explicar un proyecto y solicitar una primera valoración. No deben utilizarse directamente para fabricar: el hueco, los marcos y los encuentros necesitan una comprobación profesional.
Identifica cada ventana
Asigna un nombre por estancia y toma una fotografía frontal desde una posición segura. Anota si tiene persiana, cuántas hojas abre y qué obstáculos hay alrededor.
Anota ancho y alto
Indica con claridad qué estás midiendo: el marco visible o el hueco accesible. Usa siempre la misma unidad y evita mezclar centímetros con milímetros. Si observas diferencias entre puntos, consérvalas en tus notas en lugar de elegir una medida al azar.
Añade información del entorno
Fotografía el cajón de persiana, el alféizar y los remates. Describe si hay muebles, radiadores o cortinas que condicionen la apertura. No te asomes ni desmontes elementos para obtener medidas.
Antes de encargar
La visita técnica debe confirmar dimensiones, holguras y solución de instalación. Una estimación por fotografías no sustituye esa comprobación.
Medir ventanas en Donostia: decisiones para tu vivienda
Numera cada hueco y anota la habitación a la que pertenece. Toma varias medidas de anchura y altura, indicando exactamente entre qué superficies has medido. No descuentes holguras ni corrijas cifras por intuición. Añade una fotografía general y otra del cajón de persiana si existe. Un croquis sencillo reduce confusiones cuando varias ventanas parecen iguales.
Medidas orientativas y fabricación
Las medidas enviadas en una consulta sirven para explicar el alcance y preparar una orientación inicial. La fabricación requiere comprobar el hueco, su geometría, el soporte y los remates previstos. Confirma quién asume esa medición definitiva y cómo se aprueba la solución. Si las ventanas son difíciles de alcanzar, describe su ubicación sin desmontar elementos ni utilizar apoyos inseguros para medir.